Vamos a ver. ¿Qué decir del cacerolazo de ayer en Plaza de Mayo que no sea repetitivo? Nada. Es una manifestación de un sector de la población que se considera contraria a las medidas llevadas adelante por el gobierno argentino. Y está perfecto que se realice, creo que le hace bien a la democracia que todos los sectores estén atentos y en movilización.
Pero, claro, mantengo este espacio con Don Cosme y algo tengo que escribir.. Nunca hay que dejar el espacio vacío, que la política se mueve por ósmosis.
Me voy a ayudar de dos imágenes que observé en la manifestación de ayer. Se trata de dos carteles. El primero dice “Cristina, devuelvan el país”, y es el más rotundo, me parece, para dar cuenta de la ideología del cacerolazo de ayer. 6000 personas que exigen que les devuelvan las reglas de juego y los privilegios que tenían hasta no hace mucho. Cómo osan meterse con mi posibilidad de especular con el dólar, o de no pagar impuestos para esos hospitales de los que no disfruto; cómo se les ocurre privarme de salmón noruego, no se dan cuenta que el de acá es malísimo…Estos dichos, que parecen graciosos y chicaneros…son reales, se los juro por mis hijos. Porque para pedir que se ajusten un poco más las tuercas de las políticas sociales yo salgo a manifestar, a pedir que se transparente un poco más la lógica de algunas decisiones políticas, también. No digo que vivimos en tierra santa, pero no es eso lo que se discute. De lo que se quejaban ayer esas personas es del rumbo político. No caceroleaban para profundizar el modelo, sino para que se aborte, y se vaya en dirección contraria.

DON CHICHO
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