martes, 22 de enero de 2013

Otra vez Nik

Me tiene cansado este tal Nik. Además de ser un punga de la historieta, es un retrógrado conservador y pusilánime. Hoy en la contatapa del suplemento de espectáculos dice que más que de los `70 este gobierno parece de los `80, por la inflación y el dólar paralelo. Este pequeño ser, toma de los `80 sólo lo que los conservas a los que sirve con su humor miserable, creen lo más importante. Seguramente quieren que esta década pase para que lleguen los `90, cuando se sentían más cómodos y liberados.
DON CHICHO

Pd, prometo la crítica despiadada de Gaturro, el ruin personaje con el que este tal Nik les falta el respeto a nuestros hijos.

Vagones, ¿cuento chino?

Hay cosas que no entiendo. Les juro que hago el esfuerzo, pero no entiendo. Existen momentos en que la vida nos pone en situación de darle materialidad a nuestros dichos, de transformar el puro bla-bla en palabra firme. Puede ser que uno deje pasar la oportunidad de ser coherente y digno por mera distracción, porque no tiene con qué, o porque no tiene reales intenciones de hacer lo que pregona. Cualquiera de las tres es una mala opción, cada una con su matiz, pero todas nos dejan mal parados, con nosotros y con los otros. Quizás la de no tener con qué, permite excusarnos de mala voluntad, pero igualmente nos muestra pusilánimes, casi fuera del juego.
Compramos vagones para subtes y para trenes. Vagones chinos. En el medio del negociado está el señor Macri. ¿Qué quieren que les diga, señores...? Algo huele mal. Necesitamos vagones nuevos, como así también la reestructuración de todo el sistema ferroviario, qué mejor oportunidad para pelar bandera de industria nacional... Los talleres ferroviarios están ahí, conozco el de Merlo. Los técnicos están capacitados. ¿O no? ¿Es parte de un convenio? ¿Esta compra es condición de grandes exportaciones a China?
Me gustaría entender qué es lo que pasa. No saben cuánto me gustaría entender...
DON CHICHO



viernes, 18 de enero de 2013

Periodismo Crítico

"Si el periodismo no es crítico, no es periodismo". Frase contundente. Al menos en apariencia. Pero, ¿qué significa? ¿Crítico con qué, con quiénes? Este momento de nuestra historia sirve muy bien para ejemplificar lo que voy a intentar decir. Parecen existir dos corrientes de "periodismo crítico" en el universo mediático. Podemos ubicar en una a aquellos que sostienen que siempre se debe criticar al gobierno. El periodista se convierte así en una especie de fiscal de la Nación. Un ejemplo de esto nos lo da Lanata, que es un crítico puro, no importa qué haga un gobierno, no importa el modelo que sostenga, ni la ideología en la que se construya, él siempre debe oponerse y cuestionar todo, aún contradiciendo lo que afirmaba vehementemente durante el gobierno anterior. El mérito y su credibilidad radican en el simple hecho de la la crítica. En la otra corriente están aquellos que sostienen que debe criticarse al poder real, que no siempre está en el gobierno. Se trata, la mayoría de las veces, de periodistas que comulgan ideológicamente con el modelo sostenido por el gobierno, se alinean tras sus banderas y se postulan como fiscales de la Nación soberana ante los intereses que lo único que intentan es desestabilizar. En este movimiento cierran filas y nada critican al gobierno, nada. Un ejemplo claro de esto nos lo da Tiempo Argentino.
Creemos nosotros que el periodismo debe ser crítico, muy crítico. Y para hacerlo debe estar permanentemente atento, para no transformarse en vocero de ningún interés. Un buen periodista debe aclarar permanentemente, debe abrir el juego, poner en duda todo lo que afirme. No debe ponerse nunca ninguna camiseta. Debe dejar el fanatismo de lado. Debe defender su ideología, claro, y desde ella preguntarse y criticar. Al único que no debe traicionar nunca es a sí mismo, con eso le alcanza. Alguien  que cree que criticar alguna medida del gobierno nacional es hacerle el juego a la derecha, o ser un cipayo, no es periodista,es  vocero de un partido. Igualmente, todo aquel que afirma que hablar bien de alguna medida gubernamental es ser un empleado, o un mercenario no es un periodista, sino un empleado, o un mercenario.
Creemos desde este espacio que lo aquí dicho le asiste a todos, no solamente a los periodistas.
DON CHICHO

viernes, 4 de enero de 2013

Gravísimo asado en la ex ESMA (por la Perra Intelectual)


Gravísimo asado en la ex ESMA.

Nunca_Mas_nota
Es grave.
La idea era que uno pasara por la ex ESMA y sintiera miedo. La idea era que esos edificios siguieran ahí, con pastos crecidos, con paredes agrisadas, funcionando como un gran dedo que dijera “ojo, podemos volver”, “estamos acá, entre ustedes, en las calles, en las comisarías, apañados por los diarios y la televisión, como entonces”.  Esos edificios estaban hechos para silenciarnos con su sola existencia, los habían dejado llenos de fantasmas. No eran los fantasmas de los prisioneros, no. Eran las sombras del terror, de los asesinos, de los genocidas que murieron sin cumplir su condena, los espectros de las leyes de la infamia. Los fantasmas que en lugar de “Nunca Más” decían “Quién Sabe”.
Pero en el panorama aparece un gobierno que cumple el mandato popular de Memoria, Justicia y Verdad, y junto con los organismos de Derechos Humanos vacían de fantasmas esos edificios y los llenan de pueblo vivo, tan vivo que celebra, brinda, come…
No te confundas, Sandra Russo, no es morbo lo que asocia “asado” con “parrilla” y “parrilla” con “picana”. Es otra cosa. Es una advertencia de que no debemos dejar de sentir miedo. No sólo cuando pasamos por la ex ESMA: siempre. Llevar la vida a esos monumentos del horror es de un atrevimiento impensable.
Mucho trabajaron los Blaquieres, Clarines, Martínez de Hoces y toda la caterva de bestias con dinero para que los siete años de dictadura dejaran una huella imborrable de miedo e inmovilidad como para que venga un gobierno de las mayorías a exorcizar esos muros y llenarlos de vida celebratoria.
No es una “burda operación” contra Alak; se trata de la airada reacción de quienes ven que día tras día la Argentina se repone de sus heridas, sin olvidar y sin miedo, y enseña en las escuelas que Nunca Más, que no hay fuerza que nos vuelva atrás, que la sangre derramada no será negociada. El pueblo empoderado y sin miedo es algo inadmisible para las grandes cofradías esclavistas, por eso gritan y se arrancan los cabellos.
Jodido sería que no se quejaran.
Estas palabras pertenecen a la Perra Intelectual (vayan ya a su blog). Les juro que las sentimos nuestras.
DON CHICHO

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